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que aspire a ser un líder deberá poseer tres tipos de conocimiento.
Primero: el conocimiento de sí mismo (es decir, el conocimiento de sus
fuerzas y debilidades). Segundo: el conocimiento relativo a su campo de
trabajo. Tercero: el conocimiento del medio ambiente social. Un buen líder
tiene que poseer lo que podría llamarse un carácter individual o personal
y un carácter nacional. Sólo estas personas pueden convertirse en líderes
ideales. Renunciando a los intereses egoístas, eliminando por completo las
ideas de "mío" y "tuyo", el verdadero líder deberá estar dedicado al
bienestar de todos y a defender la reputación de su país. En toda ocasión
deberá marchar al frente en lugar de dar órdenes desde retaguardia. Habrá
de sentar el ejemplo mediante sus acciones. El mundo de hoy necesita de
líderes que sean guías en la acción.
Unicamente la persona que practique la Verdad,
Rectitud, Paz, Amor y No Violencia, experimentará la alegría que dan y, al
compartirla con otros, podrá ser considerado como un líder. Además de
estas cualidades, un buen líder deberá ser desinteresado y estar imbuido
de espíritu de sacrificio. Habrá de interesarse solamente por lo que
beneficie a la gente y tratar de ganarse su aprobación con su servicio.
Deberá estar preparado para hacer hasta el sacrificio supremo por el bien
de la gente. Un líder es aquel que renuncia a todas las ideas de
posesividad, que se esfuerza tan sólo por el bienestar de la sociedad y
que permanece como un ser humano ideal.
1) El altruismo: la Base del
Liderazgo
"Una y otra vez, prevengo a mis alumnos tanto en Europa como en
América: No apunten al éxito, mientras más vayan tras de él y lo
conviertan en un blanco, más fallarán. Porque el éxito, al igual que la
felicidad, no es algo que pueda perseguirse, debe sobrevenir y sólo surge
como el efecto secundario inadvertido de la dedicación personal a una
causa superior a uno, o como el producto derivado de la entrega de uno a
una persona distinta. La felicidad ha de darse; otro tanto vale para el
éxito. Deben dejar que suceda, no preocupándose por él. Quiero que le
presten oídos a lo que su conciencia les ordena que hagan y que lo lleven
a cabo de la mejor forma que sepan. Entonces, vivirán para ver que, a la
larga... digo a la larga, les seguirá el éxito, precisamente, porque se
habían olvidado de pensar en él." (Frankel, Victor, Hombre en Busca de
Sentido, Paper back de Signet.)
"El interés propio enseña altruismo.
"El Cielo y la Tierra perduran, porque no son simplemente egoístas,
sino que perduran por el bien de todas las creaciones.
"El líder sabio, sabiéndolo, mantiene bajo control al egocentrismo y,
al hacerlo, se hace aún más eficiente.
"El liderazgo iluminado consiste en el servicio, no en el egoísmo.
"El líder se desarrolla más y dura más tiempo, cuando pone el bienestar
de todos por encima del bienestar de sí mismo únicamente." (Heider, John,
Tao del Liderazgo, Hante Wildwood House, Adershot, Inglaterra,
1985.)
"Aquel que quiera ser el primero entre ustedes, habrá de ser el
servidor de todos."
Jesucristo
"Un 'sardar' (líder) debe ser un 'sirdar' (el que está dispuesto a
exponer su cabeza)."
Swami Vivekananda
2) ¿Quién puede ser un
buen líder?
Unicamente un hombre cuyos "pensamientos, palabras y obras" estén en
armonía, podrá llegar a ser un líder bueno y eficiente. Sus pensamientos
son puros: su fuente no se relaciona con la lujuria, la ira, el apego, la
codicia, el egoísmo o la envidia. Dice lo que piensa: no hay duplicidad
aquí. Y hace lo que dice: no hay falta de sinceridad ni hipocresía en sus
actos. En resumen, es una persona transparente y franca en sus palabras y
conducta. En la figura 1 se muestra un diagrama correspondiente a dos
personas.
La primera es una persona mundana, hábil. Sus pensamientos se refieren
a su propio interés. Piensa una cosa, pero dice algo diferente. Y, en lo
que atañe al obrar, rara vez llevará a cabo aquello que dice que hará. La
segunda persona mantiene armonía en sus pensamientos, palabras y obras.
Confiamos en alguien cuyos pensamientos, palabras y actos están en
armonía. Este es el tipo de persona que posee el potencial para llegar a
ser un buen líder.
figura 1


3) El proceso del
liderazgo
El proceso de liderazgo puede resumirse en cuatro palabras:
SER HACER VER DECIR.
En el diagrama, se muestra la importancia relativa de sus componentes
SER: es la fuente del liderazgo.
HACER: es el estilo de liderazgo a través del ejemplo personal.
VER y DECIR: son las funciones, instrumentos y técnicas del liderazgo.
SER significa la suma de todo lo que hay en una persona. Se compone de
sus valores, sus cualidades y su conocimiento. En otras palabras, su ser
total. "SER es el principio y el fin del liderazgo." Esta simple frase
comunica la verdad histórica de que el potencial y la eficacia de un líder
se dan en proporción directa a la fuerza de su SER. Por ello, en la figura
se muestra al SER como el mayor de los componentes del proceso de
liderazgo. Por esta razón también, el enfoque holístico y práctico que se
expone en este libro pone más énfasis en SER. Los elementos universales de
SER, de un líder bueno y eficiente, así como las técnicas para reforzarlos
se exponen en distintos capítulos del libro que por razones de espacio no
podemos transcribir. Resulta apropiado, sin embargo, insistir nuevamente
en que el noventa por ciento del SER de un buen líder es su carácter.
figura 2

4) El objetivo del liderazgo: el amor
El objetivo del liderazgo es el amor. La manifestación práctica del
amor está en el hecho de aliviar el sufrimiento de los demás y darles
felicidad. Por ello, la gran fórmula para el liderazgo eficiente, que le
permite a un líder pedir lo imposible por una causa y lograrlo, se basa en
el ejemplo del desinteresado amor de una madre para con sus hijos. En
verdad, un líder, incluso habrá de superar a una madre:
"Un buen líder conoce a su gente mejor que sus madres y
se preocupa aún más que ellas."
La fórmula actúa con éxito infalible en todos los niveles del
liderazgo: la familia, la institución, la comunidad, la nación y la
humanidad. Liderar bien representa el papel más desafiante, excitante y
gozoso que puede desempeñar un hombre. En verdad, está al alcance de
cualquiera que se atreva a remontarse más arriba del mero egoísmo.
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